Un café que transmite la suntuosa elegancia vienesa en cada sorbo.

 

Vierta 10 g de chocolate en una taza de café. A continuación, prepare un espresso Lungo, viértalo en el vaso y añada 25 g de nata batida.

 

Decore con copos de chocolate. ¡Ya está casi listo! En pocos minutos podrá disfrutar de una pausa deliciosa y delicada.