Aprender a cultivar
La Fundación Lavazza se compromete a ayudar a los pequeños productores en un área remota de Brasil con el fin de fomentar la economía del café y frenar la emigración de los jóvenes, dándoles un oficio y un territorio para vivir.
El desafío

Los pequeños productores de café en Minas Gerais se enfrentan a serias dificultades en la recolección de café debido a ineficiencias en la producción y el aislamiento en el procesamiento.
La consecuencia es un producto de baja calidad, que se vende muy por debajo del precio medio.

Este problema, junto con la falta de conocimientos y habilidades empresariales y los altos costes de producción, provoca que la elaboración de café se considere una activad que proporciona ganancias excesivamente bajas, lo que incentiva a los jóvenes a abandonar la tierra.

Aunque es una oportunidad, también se presentan varios desafíos debido al bajo nivel de organización y de apoyo técnico o financiero. Como resultado, la productividad sigue siendo baja, al igual que los ingresos de los productores.

Además, las organizaciones de agricultores se encuentran a su vez en una situación de debilidad y lejanía del mercado.

Los objetivos
Contribuir al aumento de los ingresos de los productores de café en Minas Gerais.

Mejorar el acceso a los mercados.

Adaptación al cambio climático
La respuesta

A través de su intervención, la Fundación Lavazza se compromete a estructurar a los agricultores en organizaciones colectivas, fortaleciendo y mejorando la administración, la gestión y las operaciones. Dentro de las organizaciones, los productores pueden aprender conceptos que les servirán de ayuda en su negocio de producción y en su comercio.