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 Según Lavazza, la calidad no se “controla”, se “construye”. Es un proceso activo cotidiano que implica a todo el mundo y una parte intrínseca de todas las fases de producción. Se trata, simplemente, de la única forma de funcionar que conocemos.

Nuestros empleados aman su trabajo y no se paran en la primera respuesta que hallan a sus preguntas. Aplicar técnicas vanguardistas de forma innovadora ha sido siempre algo fundamental de nuestro método, desde que Luigi Lavazza invirtió en lo que fue en su momento la planta de torrefacción más moderna del mundo e inventó una forma absolutamente innovadora de envasado para producir más café de mejor calidad, almacenarlo durante más tiempo y distribuirlo más lejos.

La calidad Lavazza se construye día a día, gracias a la atención constante de los técnicos de Investigación y Desarrollo, que preparan y mantienen los procedimientos de control de cada fase del proceso, hasta el instante en el que el café llega a la taza:

  • la selección de lotes;
  • la torrefacción;
  • la mezcla y la molienda;
  • la comprobación del producto final;
  • el diseño de los envases;
  • la distribución de productos;
  • la formación de baristas (a través del Training Center); y
  • el diseño de sistemas espresso.
INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO HOGAR DE LA PASIÓN POR LA INNOVACIÓN Y LA CALIDAD
Training center
Detrás de cada blend y sistema espresso de Lavazza, está el valor añadido que hace única nuestra oferta.
INVESTIGACIÓN DE PRODUCTO EL CAMINO DE LA CALIDAD: DEL GRANO A LA TAZA
Filiera
El departamento de I+D controla toda la cadena de producción, empezando por la elección del método de recogida de la cosecha.
INVESTIGACIÓN DE MÁQUINAS Y SISTEMAS TECNOLOGÍA AL SERVICIO DEL PLACER CAFETERO
Nuestros sistemas espresso, que producen un espresso italiano de la mejor calidad con solo insertar una cápsula, son cada vez más populares en todo el mundo.
INVESTIGACIÓN EN MATERIALES Y ENVASES PROTEGEMOS LA CALIDAD Y EL MEDIOAMBIENTE
El café es un producto delicado, sensible a la luz, la humedad y el oxígeno. El envase es, por lo tanto, esencial para conservar su calidad durante largo tiempo y garantizar la seguridad alimentaria